Ir al contenido principal

La gran decisión a dúo


Ha llegado la hora.
Suspiro y anhelo.
El instante supremo que a cada uno pone en su lugar.
En el suelo y bajo tierra.

Leonardo Alenza: Suicio romántico (1839).


Empiezo yo, sigue tú.
Empieza tú, sigo yo.
Un dispendio de útiles acompaña cual cortejo trascendente la penúltima decisión.
Elige.
Decide.
Los medios rápidos a un lado, los que postergan la agonía a un triunfo de la voluntad al otro; contundentes todos, domésticos, gloriosos.
La intensidad del desenlace bien merece una elegía.
Leamos.
Leímos.
Un recitado sentido, de inspiración excelsa, postrera, definida en su límite a las puertas del hogar eterno, morada espiritual de luctuoso aspecto.
Así se va la vida.
Así la muerte viene.
En acogida onerosa, a cambio de un idilio loado en voz mística y tañido en son de réquiem.
La vida es nuestra.
Nuestra la muerte.
De gala lucen ambos, pareja en sacrificio, a una sublime entrega encomendados, supóngase que en auspicio del libre albedrío.
Yo a tus pies.
Tú en mis manos.
La obra póstuma y su lauro, solemnes, testigos de cargo, vueltos de cara al cielo implorando la benevolente intercesión de la autoridad suprema.
Voy yo y tú después.
Ve tú y yo al cabo.
Que el orden justifica la prioridad en el designio.

Entradas populares de este blog

La primera operación aeronaval para desembarco en zona hostil de la historia. El desembarco de Alhucemas

8 de septiembre de 1925 A mediados de 1925 alcanza la cumbre de su poder militar y político el cabecilla rifeño Abd-el-Krim. Desde principios de este año, el ejército rifeño intenta romper la línea española con renovados ataques sobre las posición estratégica de Tizzi Aza y otras menores, para establecer un dominio pleno sobre los territorios del Rif, la Yebala y Gomara, dentro del Protectorado español. A la vez, Abd-el-Krim ataca de abril a junio la zona francesa con peligrosas incursiones sobre las localidades de Tazza y Fez.     Las potencias afectadas por las acciones bélicas de Abd-el-Krim, España y Francia, se alían para contrarrestar la fuerza del enemigo común y emprender una campaña que devuelva el statu quo ante a la región con ambos protectorados.     El resultado del acuerdo entre España y Francia se firma en París el 11 de julio de 1925 y el definitivo en Algeciras el 21 de agosto, dando origen a la más ambiciosa operación aeronava...

Memoria recobrada (1931-1939) XLIX

Checas de Valencia, Murcia y Málaga Documentación de los historiadores César Alcalá, Eduardo Palomar Baró y César Vidal Manzanares. Origen y función de las checas La actividad criminal de las checas en la región de Valencia, formada por las provincias de Alicante, Castellón y Valencia, dio inicio al tiempo que surgieron estos lugares de horror en Madrid (capital y alrededores en menor medida) y Barcelona (ciudad, alrededores y resto de Cataluña en menor medida).     Tres fases contemplan la implantación y desarrollo de las checas en Valencia: la primera corresponde al dominio del Comité Ejecutivo Popular (CEP), que actuó impunemente hasta la llegada del gobierno republicano del Frente Popular que huía de Madrid; la segunda corresponde a la hegemonía asaltante, confiscadora y ejecutora del anarquismo (Partido FAI, sindicato CNT), desbandada de este poder terrorífico entre mayo y junio de 1937 con la eliminación de anarquistas y troskistas-poumistas (POUM), junto...

Las tres vías místicas. San Juan de la Cruz

Siglo de Oro: La mística de san Juan de la Cruz Juan de Yepes y Álvarez, religioso y poeta español, nacido en Fontiveros, provincia de Ávila, el año 1542, estudió con los jesuitas, trabajó como camillero en el hospital de Medina del Campo, e ingresó a los diecinueve años como novicio en el colegio de los carmelitas con el nombre de fray Juan de Santo Matía. Prosiguió sus estudios en Salamanca y en 1567 fue ordenado sacerdote. Regresó entonces a Medina del Campo, donde conoció a santa Teresa de Jesús, quien acababa de fundar el primer convento reformado de la orden carmelita y que tanto le había de influir en el futuro. San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús Imagen de stj500.com Juan de la Cruz se hallaba animado de los mismos deseos reformadores de la santa, y había conseguido el permiso de sus superiores para mantenerse en la vieja y austera devoción de su orden.; desde ese momento tomó el nombre de fray Juan de la Cruz y comenzó la reforma del Carmelo masculin...