Ubicado en un lugar propicio a su cometido, el observatorio se asoma al mundo para informar de los sucesos incontrovertibles. Su competencia magnífica brinda una visión despejada de cuanto es posible contemplar y escuchar en el cielo y en la bajura terráquea con el potente instrumental allí emplazado. Mirando con natural intriga el paisaje que por debajo abarca la vista hora tras hora una vez situados en la eminencia, los pares de ojos en turno de vigía en el observatorio descubren un grupo humano nutrido y obediente en zona de angostura, dirigido por un grupo humano de mucho menor número, diseminada su notoria presencia a lo largo y ancho de la extensa fila que sigue cumplidoramente los decretos de una autoridad que ni forzado el examen aparece manifiesta en el mismo plano; aunque tal comportamiento adocenado de la fila revela la simbiosis entre el uno, invisible, los siguientes en jerarquía y los demás en orden. Los pares de oídos agudos en el observatorio captan ...
Nacido en 1883, el guipuzcoano de Orio Juan Zaragüeta Bengoechea cursó la carrera eclesiástica en el Seminario Conciliar de Vitoria, doctorándose en Teología en el Seminario Pontificio de Zaragoza, en la Universidad de Lovaina y en la Universidad de Madrid, el año 1914. Entre 1917 y 1923 fue profesor de religión y moral en la Escuela Superior de Magisterio, de 1923 a 1947 ejerció de catedrático en la Sección de Pedagogía de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, y desde 1947 hasta su jubilación fue catedrático de Psicología racional en la Sección de Filosofía de dicha facultad. El trabajo de Juan Zaragüeta se ha circunscrito en gran medida en la tradición renovadora escolástica, en especial la fenomenología. Ha realizado investigaciones en todas las disciplinas filosóficas al considerar que la filosofía debe ser tratada de modo completo y sistemático, aunque manifestando su preferencia por el análisis de los temas psicológicos. ...