El desayuno era a diario un buen momento en la rutinaria vida de María de las Nieves Villalobos Quesada; tan buen momento, en general, como la hora previa y la hora posterior a la medianoche. La bondad de los minutos matinales y de las horas nocturnas estribaba para Nieves en que propendían a la idealización de los deseos alcanzables. Despacio preparaba el desayuno, centrada en la tarea, y lo comía sentada a una mesa dispuesta con lo esencial, sin decorado superfluo, escuchando la radio; bien alimentado, el ánimo responde mejor a los esfuerzos que deparará la jornada. Las horas previa y posterior a la medianoche guardaban una consonancia apetecida; en ellas, puntuales a una cita por invitación expresa, actuaba su fantasía. Durante ese tiempo íntimo promovido imaginaba con mayor audacia y placidez que en el desayuno, aunque tampoco entonces, a veces también en compañía de la radio, poco o nada rebasaba la frontera del comedimiento. La radio le brindaba una informació...
La misión evangelizadora de los españoles en el Nuevo Mundo fue unida desde el principio a una ingente tarea humanitaria, con expresión en los ámbitos de la enseñanza, la sanidad y la asistencia a los necesitados, de manera gratuita e indiscriminada, desde una base legal dinámica. En palabras del profesor y académico Marcelo Gullo Omodeo, la obra española en Hispanoamérica también consistió en “sembrar de hospitales gratuitos para todas las razas —sin distinción de origen o clase social— y desarrollar una política de protección social que abarcara todas las razas y condiciones sociales”. Una política de Estado registrada en las Leyes de Indias, la primera de las cuales, promulgada el 7 de octubre de 1541, en su Libro I, Título IV, declara: “Que se funden hospitales en todos los pueblos de Españoles e Indios. Encargamos y mandamos a nuestros virreyes, audiencias y gobernadores, que con especial cuidado provean que en todos los pueblos de españoles e indios de p...