Con un diseño equivalente al de las lavadoras automáticas de uso doméstico que desde la segunda mitad del siglo XX son un electrodoméstico habitual en los hogares, la valenciana Elia Garci-Lara Catalá diseñó en 1890 un lavadero mecánico. El aparato resultaba útil para el lavado de la ropa, extendiendo su funcionalidad al aclarado, secado, planchado y doblado de las piezas. Con una organización eficiente, el lavadero mecánico clasificaba la ropa según los criterios del ordenante, aplicaba un lavado preparatorio, saponificaba para el lavado, aclaraba la colada, escurría con hidroextractor centrífugo y secaba al aire libre o con aire caliente originado en una estufa, para después planchar y por último proceder al plegado de la ropa ya seca y limpia. El invento de Elia Garci-Lara no llegó a comercializarse. Artículos complementarios La génesis del libro electrónico La fregona y la j...
El Imperio en Europa: La victoriosa reválida de los Tercios El ejército de Ernesto de Mansfeld y Cristián de Brunswick al servicio de Federico V del Palatinado, quedó sin destino por el fracaso ante el ejército del conde de Tilly, Johann Tserclaes, que asediaba la plaza de Heidelberg. En su condición de tropa mercenaria, los 25.000 soldados de Mansfeld y Brunswick fueron requeridos por los protestantes holandeses con el objetivo de romper el sitio de Bergen-op-Zoom, villa en el río Escalda, dirigido por Ambrosio Espínola (Ambrosio de Spínola). Partiendo de Alsacia, el ejército conjunto de Mansfeld y Brunswick penetró en Flandes —los Países Bajos españoles— vía el norte de Francia, recibiendo la hostilidad de los naturales a su paso, de modo que perdieron la muy apreciable cifra de once mil efectivos; intentaba cercar a los Tercios de Espínola en Bergen-op-Zoom. Advertido Espínola de la maniobra, ordenó al general Gonzalo Fernández de Córdoba y Cardona-Ang...