A la estela del tercer viaje de Cristóbal Colón tuvieron lugar un considerable número de expediciones de rescate, descubrimiento y también de carácter comercial. Estos viajes fueron protagonizados por marinos expertos y comerciantes en los que los Reyes Católicos depositaron su confianza tras finalizar el monopolio colombino sobre las tierras del Nuevo Mundo. A las navegaciones de Alonso de Ojeda y de Vicente Yáñez Pinzón, se sumaron las de Cristóbal Guerra, Pero Alonso Niño y Diego de Lepe. Cristóbal Guerra, sevillano del barrio de Triana, nacido en la segunda mitad del siglo XV, formó sociedad náutica con el piloto Pero Alonso Niño, onubense de Moguer, nacido en la segunda mitad del siglo XV, que manejó el timón de la carabela Niña en el primer viaje de Cristóbal Colón. Ambos marinos armaron una carabela con la que zarparon de la ría del Tinto en 1499, embarcando treinta hombres. Pero Alonso Niño tenía licencia para descubrir en las Indias (el Nuevo Mu...
Ubicado en un lugar propicio a su cometido, el observatorio se asoma al mundo para informar de los sucesos incontrovertibles. Su competencia magnífica brinda una visión despejada de cuanto es posible contemplar y escuchar en el cielo y en la bajura terráquea con el potente instrumental allí emplazado. Mirando con natural intriga el paisaje que por debajo abarca la vista hora tras hora una vez situados en la eminencia, los pares de ojos en turno de vigía en el observatorio descubren un grupo humano nutrido y obediente en zona de angostura, dirigido por un grupo humano de mucho menor número, diseminada su notoria presencia a lo largo y ancho de la extensa fila que sigue cumplidoramente los decretos de una autoridad que ni forzado el examen aparece manifiesta en el mismo plano; aunque tal comportamiento adocenado de la fila revela la simbiosis entre el uno, invisible, los siguientes en jerarquía y los demás en orden. Los pares de oídos agudos en el observatorio captan ...