Nacido en el seno de una familia militar el año 1809 en Barcelona, Sinibaldo de Mas y Sanz desarrolló actividades personales y profesionales en la escritura, la diplomacia, la política y la pintura. A su padre, Rafael Mas, oficial de la Armada, se debe la invención de un sistema de señales, mientras que su abuelo Sinibaldo Mas fue el primer piloto de altura y director de la Escuela de Navegación de Barcelona. Inteligente y culto, Sinibaldo de Mas encarna al viajero romántico del siglo XIX, explorando lugares exóticos para un europeo de los que dejó memoria escrita. En su faceta de pintor destacó el retrato. Respecto a su capacidad de estudio sobresalió en el dominio de tantos idiomas como precisó en sus expediciones y tareas públicas. En su acceso a la política, fue su maestro y protector Félix Torres Amat, obispo de Astorga, que influyó decisivamente para que fuese pensionado extraordinario en Oriente para estudiar los idiomas, usos ...
Escribió en una hoja blanca y suelta: “Hoy, día del patrón de España y mi onomástica, doy cuenta de un propósito que habré de cumplir al menos en buena medida antes de que un óbito surgido de las circunstancias lo frustre”. Una proclama que Santiago Yáñez Viver, industrial jubilado, guardó con cierta solemnidad en la carpeta de los documentos imprescindibles, custodiada por sus dos testamentos. Tan legal, juicioso y categórico lo manifestado en la hoja como en su momento fueron las declaraciones de voluntades en la notaría. Su propósito, madurado en una estricta intimidad de ojos abiertos y cerrados, era recuperar para sí y el mundo la historia de España viviendo los diferentes paisajes y las distintas costumbres a solas con su coche. El hombre y la máquina servicial transitando un camino largo, apasionante por su lustrosa diversidad; una ruta entretenida con un marcado carácter didáctico y un legado que deja impronta; además de una reivindicación —el punto de apoyo...