Ir al contenido principal

Aviso a tiempo


El tiempo es la medida de todas las cosas: las que han de venir y las que antes o después pasarán. Al tiempo lo conduce un infalible director de acontecimientos ubicado en paradero desconocido, no obstante omnipresente, inmutable jerarca, decisivo juez de instancia suprema.
Un tipo encumbrado a todas luces, que ordena y es obedecido con presteza por eficientes mensajeros.

Tintoretto: El anuncio a la mujer de Manué (1555-59). Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.


Portadores de noticias, informes y avisos que al correspondiente destinatario entregan sin más comentario, y que cada cual actúe en consecuencia una vez leídos, escuchados o interpretados en sus justos términos.
Llamadas, anuncios, medios directos habituales para la comunicación expresiva; advertencias, indicaciones, medios indirectos, de corte subordinado, prudentes y asépticos según la circunstancia o la persona, frecuentes en la comunicación expositiva. Seguros o probables, los hechos planean sobre los asignados al suceso, terrible o feliz, inevitable o sorteable, por completo imprevisto o deducible por sus señales.
Un aviso a tiempo es bien recibido hasta por los adoradores de la ignorancia, esa preconizada madrastra de la felicidad. Las noticias son condición necesaria para saber adónde ir o que mejor no hacer ante una disyuntiva a cara o cruz.

Entradas populares de este blog

La primera operación aeronaval para desembarco en zona hostil de la historia. El desembarco de Alhucemas

8 de septiembre de 1925 A mediados de 1925 alcanza la cumbre de su poder militar y político el cabecilla rifeño Abd-el-Krim. Desde principios de este año, el ejército rifeño intenta romper la línea española con renovados ataques sobre las posición estratégica de Tizzi Aza y otras menores, para establecer un dominio pleno sobre los territorios del Rif, la Yebala y Gomara, dentro del Protectorado español. A la vez, Abd-el-Krim ataca de abril a junio la zona francesa con peligrosas incursiones sobre las localidades de Tazza y Fez.     Las potencias afectadas por las acciones bélicas de Abd-el-Krim, España y Francia, se alían para contrarrestar la fuerza del enemigo común y emprender una campaña que devuelva el statu quo ante a la región con ambos protectorados.     El resultado del acuerdo entre España y Francia se firma en París el 11 de julio de 1925 y el definitivo en Algeciras el 21 de agosto, dando origen a la más ambiciosa operación aeronava...

Memoria recobrada (1931-1939) XLIX

Checas de Valencia, Murcia y Málaga Documentación de los historiadores César Alcalá, Eduardo Palomar Baró y César Vidal Manzanares. Origen y función de las checas La actividad criminal de las checas en la región de Valencia, formada por las provincias de Alicante, Castellón y Valencia, dio inicio al tiempo que surgieron estos lugares de horror en Madrid (capital y alrededores en menor medida) y Barcelona (ciudad, alrededores y resto de Cataluña en menor medida).     Tres fases contemplan la implantación y desarrollo de las checas en Valencia: la primera corresponde al dominio del Comité Ejecutivo Popular (CEP), que actuó impunemente hasta la llegada del gobierno republicano del Frente Popular que huía de Madrid; la segunda corresponde a la hegemonía asaltante, confiscadora y ejecutora del anarquismo (Partido FAI, sindicato CNT), desbandada de este poder terrorífico entre mayo y junio de 1937 con la eliminación de anarquistas y troskistas-poumistas (POUM), junto...

Las tres vías místicas. San Juan de la Cruz

Siglo de Oro: La mística de san Juan de la Cruz Juan de Yepes y Álvarez, religioso y poeta español, nacido en Fontiveros, provincia de Ávila, el año 1542, estudió con los jesuitas, trabajó como camillero en el hospital de Medina del Campo, e ingresó a los diecinueve años como novicio en el colegio de los carmelitas con el nombre de fray Juan de Santo Matía. Prosiguió sus estudios en Salamanca y en 1567 fue ordenado sacerdote. Regresó entonces a Medina del Campo, donde conoció a santa Teresa de Jesús, quien acababa de fundar el primer convento reformado de la orden carmelita y que tanto le había de influir en el futuro. San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús Imagen de stj500.com Juan de la Cruz se hallaba animado de los mismos deseos reformadores de la santa, y había conseguido el permiso de sus superiores para mantenerse en la vieja y austera devoción de su orden.; desde ese momento tomó el nombre de fray Juan de la Cruz y comenzó la reforma del Carmelo masculin...