De carácter arisco y personalidad díscola, el calagurritano nacido hacia 1750, José Longinos Martínez Garrido, médico cirujano y experto en anatomía animal, protagonizó en compañía del naturalista y farmacéutico Jaime Senseve, una gran descubierta científica por la Alta y la Baja California y Guatemala.
Antes de emprender esta expedición, Longinos y Senseve habían formado parte del equipo dirigido por el médico Martín Sessé para explorar científicamente Nueva España entre 1787 y 1803; pero las desavenencias entre los citados apartaron a Longinos ocupando su lugar el botánico José Mariano Mociño.
En 1791, Longinos y Senseve, autorizados para ello, iniciaron una expedición científica por la Alta y la Baja California. Partieron de la ciudad de México, y después de visitar las localidades de Querétaro, Apaseo, Celaya, Salamanca, Irapuato, Guanajuato, Tepatitlán, Tequila, Tepic y Guainamota, llegaron a San Blas de Nayarit, a orillas del océano Pacífico.
Desde San Blas se dirigieron a Loreto y a las misiones de Mulegé y San Javier, lugar donde en barco tomaron dirección sur hasta la isla del Carmen y La Paz. El regreso a Loreto se completó em marzo de 1792 y de allí partió Senseve a México, con permiso del virrey, mientras que Longinos continuó en solitario hacia la misión de San Francisco de Borja recogiendo por el camino numerosas muestras vegetales. Luego prosiguió en dirección norte con idea de llegar a Monterrey, trayecto que le permitió visitar algunas de las misiones sitas en la región de Fronteras antes de adentrarse en la Alta California.
Acompañado por soldados de los presidios y nativos alcanzó la sierra de San Pedro Mártir y siguió hasta las misiones franciscanas de San Diego, San Juan de Capistrano, San Gabriel y San Buenaventura. Entonces fue cuando tuvo contacto con los nativos chumash, describiéndolos pormenorizadamente en su diario.
De vuelta a San Blas y por orden del virrey Miguel de la Grúa Talamanca, I marqués de Branciforte, que le encomendó participara en la expedición científica de Martín Sessé a Guatemala en compañía de Mariano Mociño. Pero ya en 1795 se encaminó a su destino solo, explorando camino de Guatemala el río Coatzcoalcos hasta la frontera de Soconusco, entrando en territorio guatemalteco por ese punto.
Iniciaron conjuntamente la actividad científica encomendada que incluía la creación de un Gabinete de Historia Natural. Pero Longinos, fiel a su costumbre, acabó de recorrer solo las provincias de Sonsonate y El Salvador; aunque enfermó de tuberculosis teniendo que interrumpir los trabajos de campo. Requerido poco después por el virrey para dar cuenta de sus investigaciones, en la zona de Petén, camino de México, recayó en sus dolencias falleciendo en Campeche.
Artículos complementarios
Expedición botánica a Nueva España
Misiones en la Alta California
La primera expedición científica en América