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Hasta la última gota de sangre. Ramón Ochando Serrano

Nacido en Madrid el año 1895, Ramón Ochando Serrano ingresó en la Academia de Caballería a los quince años de edad y obtuvo el empleo de 2.º teniente tres años después.

    En 1915 ingresó en la Escuela de Guerra siéndole entregado el diploma de Estado Mayor en 1919. Al año siguiente fue destinado al Protectorado de Marruecos en Regulares de Infantería de Tetuán. Participó en las operaciones para someter a la cabila de Beni Said en la región de Yebala, además de cerrar la brecha entre el Jemiz de Anyera y Laucién por el que se extendía la subversión de los cabileños de Uad Ras dirigida por el Raisuni desde su base de Tazarut. El teniente Ochando, encuadrado en la columna del coronel Julián Serrano Orive, fue distinguido en las operaciones para la ocupación de Beni Amrán y la vigilancia posterior de las peñas de Sadina.

    Con el ascenso a capitán en 1921 pasó a integrarse en el Cuerpo de Estado Mayor, y en octubre del mismo año inició el curso de observador de aeroplano; una vez titulado fue destinado al 3.º Grupo de Escuadrillas de Marruecos en el aeródromo de Tauima. Sus misiones a partir de entonces reconocieron y bombardearon la bahía de Alhucemas y las posiciones enemigas de Ifermín, Issen Lassen y Tizzi Assa.

    Por el servicio de apoyo al convoy de auxilio a la cercada posición de Beni Messaud en mayo de 1924, una operación de extraordinaria dificultad y sacrificio por tierra y por aire, el capitán Ochando recibió la calificación de muy distinguido. En julio, mientras en vuelo rasante para precisar los lanzamientos, abastecía la posición de Koba Darsa, resultó acribillado el avión alcanzando gravemente las balas al piloto, capitán Eduardo González Gallarza, éste fue propuesto para la Cruz Laureada de San Fernando y el observador Ochando citado como distinguido.

    El 24 de septiembre, en plena subversión de la cabila de Beni Arós, la escuadrilla de aparatos Napier despegó del aeródromo de Auámara, en Larache, en apoyo de la columna que trataba de recoger a las guarniciones atacadas de Tahar Berda y García Acero, desasistidas por el mando. El avión de los capitanes Alejandro Gómez Spencer, piloto, y Ramón Ochando, observador y artillero, atacó los emplazamientos ocupados por los moros para impedir el paso de la columna. Volando muy bajo para acertar en los ataques a tierra, el aparato era sucesivamente acribillado y una de los proyectiles impactó en la arteria femoral del muslo de Ochando. Quiso Gómez Spencer regresar para que atendieran de urgencia a su observador, pero Ochando le pidió que antes agotaran las bombas y la munición de las ametralladoras; se hizo un torniquete con su corbata y continuó, pasada tras pasada, hasta agotar las bombas y cartuchos. Aterrizó Gómez Spencer en el aeródromo de Sania Ramel, por disponer Tetuán las mejores condiciones sanitarias, pero su compañero, desangrándose, había perdido el conocimiento y ya no lo recuperó, falleciendo en el Hospital Militar de Tetuán.

    El 17 de mayo de 1928 le fue concedida la Cruz Laureada de San Fernando al capitán Ramón Ochando Serrano, habiendo derramado por la Patria hasta la última gota de su sangre.    

 

 

Artículos complementarios

    Eduardo González Gallarza

    Ricardo Burguete Reparaz

    Los vuelos del capitán Haya 


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