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El Tambor Mayor y la Escuadra de Gastadores

Tambor Mayor

El Tambor o Caja de guerra es el instrumento marcial más antiguo y de origen español. Emite acentos bravíos en la cabeza del Regimiento, quejas de dolor en el lento compás de las honras fúnebres y solemne majestad en el saludo a las banderas. A la vez elemento artístico en trofeos y cuadros.

    El Tambor Mayor, también de invención española, referido a la persona es quien se lleva los honores y ventajas. Fue el Gran duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, creador de los Tercios, quien instituyó el Tambor Mayor de Tercio y el Tambor Mayor general, jefe de todos los tambores mayores.

    Lo describe el insigne soldado y escritor Antonio Gallo en Destierro de ignorancias (1639): “Para ser perfecto el tambor mayor ha de ser diestro en tocar muchas cosas, y de buena razón no le ha de faltar pieza ninguna. Sepa tocar bando y echarle claro y bien entendido; tocar a recoger, marcha, llamada y desafío de batalla. Para i con recado a alguna tierra o castillo y entender la respuesta que le dieren, y saberlo explicar después. Ha de advertir, en cuanto da su recado y aguarda la respuesta de reconocer la muralla; si tiene fosos de agua, o si es con troneras altas o bajas, y de todo lo demás que viere dificultoso, que para eso va. Éste ha de ser español, entre ellos, y no de otra nación, que así conviene, y ha de conocer y saber tocar todos los toques de las naciones que platicamos, que son franceses, alemanes, esguízaros, gascones, escoceses, turquesco, morisco e italiano, que es lo propio que español, y holandés. Ha de saber hablar todas estas lenguas, siendo posible, y ha de saber tocar arma furiosa, batalla soberbia, retirada suave para rehacerse, etc.” Además, el Tambor Mayor debía encargarse de la vigilancia y del cumplimiento del castigo a los arrestados por faltas leves. La expresión irse a la porra, “vaya usarcé a la porra, seor soldado”, viene de este cometido: llegada la tropa al vivac, campamento o cantón, buscaba un paraje discreto el Tambor Mayor para hundir en tierra su bastón porrudo, y allí acudían los soldados que hubiesen de cumplir castigo; la porra representaba el rollo de las ciudades y villas españolas, lugar de vergüenza que notificaban al afectado los oficiales con la frase antes citada.

    El cargo de Tambor Mayor suponía el premio a largos años de servicio en campaña, respondía de la idoneidad de sus subordinados y formaba parte del cuartel del maestre de campo.

 

Escuadra de Gastadores

Es propia, y originaria, del Ejército español, la Escuadra de Gastadores, o Batidores en los Cuerpos montados, que es la vistosa estampa de presentación del Regimiento. Los Gastadores fueron ideados por el Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, a su vez creador de la fortificación del campo de batalla.

    Era costumbre en el siglo XV utilizar paisanos para que marchando por delante de la tropa gastaran el terreno: la voz gastar significa allanar, quitar tropiezos. El Gran Capitán sustituyó al elemento civil por soldados corpulentos que sacaba de las filas para el manejo alternativo del azadón, la pica y la espada en tareas de aplanar la tierra, cavar trincheras y defenderlas. Las exigencias reglamentarias del gastador le imponían una conducta intachable, estatura, robustez y barba. En compensación del servicio, el Gran Capitán honraba a estos soldados haciéndolos marchar y desfilar en cabeza de las coronelías, portando a la espalda el útil o herramienta de su labor. Y así forman y marchan las escuadras de gastadores desde entonces.

    Previo a la función del enlace, los Gastadores repartidos entre la Plana mayor y las compañías, eran los encargados de la misma. También desempeñaban el protagonismo en los ejercicios de formación marcando las líneas, montaban la guardia a la puerta del domicilio de cada uno de los jefes del Regimiento y llevaban y traían los caballos del mando y recados oficiales.

 

 

Artículos complementarios

    Gran duque de Alba

    El Gran Capitán

    La primera Academia Militar de la historia


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